Las inagotables fuentes de agua cristalina en un pequeño rincón de la península de Istria han creado una oásis del cual ha surgido Funtana. En la costa arrullada en una idílica verdor, este pueblo de pescadores ha llevado varios nombres, desde Uvala y Luka Funtana hasta Fontane di Pace – La Fuente de la Paz.
La historia del lugar está entrelazada con una fortaleza renacentista – un castillo que los condes funtanos Borisi construyeron en 1610. Junto a este monumento protegido de la cultura y la iglesia de San Bernardo de 1621, se alinean las casas de piedra istrianas, todos reunidos bajo el nombre de Funtana. El lugar está dominado por un campanario de 34 metros de altura que desde el siglo XVII invita con su melodía a la iglesia donde se conservan impresionantes obras de arte sacro.